Oye paaapa..., necesito un reló... ****
· # Pa' que quiere un reló m'hijo...? en el campo ni falta que hace,
pué...! ****
· No paaapa, no...; lo quiero pa cuando salgo por las noches con la
Maaarta... ****
· # Pero hiiiijo, tu sabes que puedes leer la hora en los luceros de
la noooche...! ****
· No paaapa, no...! Miiire, en las noches questán estrelladas,
caminamo de la mano, oigo los grillos, oigo como las plantas se mueven con
el viento... La Maaarta huele a jabon y yerbas silveeestre... Tooonses
nos sentamo a la oriya'el rio, paaapa...! La empiezo a besar... le acaricio
su carita, sus hombros, paaapa..! Tonces rodamos por la yeerba paaapa...!
Quito su ropa, su taaanga, todito paapa...! nos quedamo en cuero', paaapa,
y ya cuando la luna ilumina su cuerpo, me subo encima d'eya, la beso en el
cueyo...; ella respira juerte, gime, se queja, jadea y tonce me
dice... 'damelaooora...!,
Juan....damelaooora...! ****
· Y yooo, yo sin reló, paaapa...! ****
De madrugada, un hombre se despierta y va al cuarto de baño. Mientras orina, mira fijamente a su pene y le dice:
—¿Te das cuenta, hijo de la gran ruta? Cuando tú lo necesitas, yo sí me levanto
Boris Y Fidel Castro
Cierto día, Fidel Castro recibe un paquete enviado desde Miami. Cuando lo abre, observa que dentro del paquete hay sal, un mapa de Cuba y una
foto de Boris Izaguirre. Confundido por el propósito del paquete, se dirige a Raúl, quien tampoco puede contestarle. Inmediatamente después busca a los profesores más sabios de Cuba para interpretarlo. Para su frustración tampoco éstos supieron.
Al otro día, le promete la mitad de Cuba a cualquiera que le conteste. Nadie en la Isla le pudo resolver el misterio. Molesto, Fidel manda buscar al tipo que le envió el paquete y le pregunta:
"Óyeme, ¿qué tú quieres decir con esto?"
"Muy fácil, chico. La sal, el mapa de Cuba y la
foto de Boris: ¡Sal de Cuba, maricón
La abuela le dice a su nieta:
Yo, a tu edad, ya trabajaba.
Y la nieta le responde:
Y yo, a tu edad, estaré todavía trabajando